Google activa ECH por defecto en Android y complica los sistemas de bloqueo por dominio

Google ha ampliado el uso de Encrypted Client Hello (ECH) a las comunicaciones de Android, una medida destinada a reforzar la privacidad de los usuarios y que también puede tener importantes consecuencias para los sistemas empleados por operadores y titulares de derechos para bloquear determinados contenidos en internet.

La tecnología ECH cifra desde el inicio información clave sobre el sitio web al que intenta conectarse un dispositivo. Su implantación generalizada reduce así la capacidad de terceros para identificar los dominios visitados mediante la inspección del tráfico de red.

Android refuerza la privacidad y seguridad de las conexiones

Entre las mejoras introducidas por Google también figura la desactivación predeterminada de las conexiones 2G, una decisión orientada a reducir el riesgo de ataques conocidos como SMS Blaster, que pueden aprovechar redes móviles antiguas para distribuir mensajes fraudulentos.

Google considera especialmente relevante la incorporación generalizada de ECH y señala que Android establece un “historic precedent” al convertirse en el primer gran sistema operativo móvil en ofrecer un soporte amplio para esta tecnología.

ECH protege un dato que tradicionalmente podía quedar expuesto durante el establecimiento de determinadas conexiones HTTPS: el nombre del sitio o servicio al que intenta acceder el usuario.

Google explica su funcionamiento de la siguiente manera:

“By encrypting the destination website name from the very beginning, ECH helps ensure that, on compatible websites and applications, network providers and network snoopers can no longer easily see which websites or applications you are accessing.”

Los teléfonos Pixel de Google ya utilizan esta generación de Android, mientras que grandes fabricantes como Samsung, Xiaomi, Motorola y OnePlus trabajan en su integración dentro de sus respectivas capas de personalización.

La inspección profunda de paquetes pierde eficacia

La expansión de ECH tiene otra consecuencia relevante: dificulta el funcionamiento de determinados sistemas de inspección profunda de paquetes (DPI).

Estas herramientas permiten analizar información del tráfico de internet para determinar, entre otros elementos, qué dominio intenta visitar un usuario. Los operadores pueden emplear esos datos para aplicar determinados bloqueos.

Uno de los elementos utilizados tradicionalmente para ello es el Server Name Indication (SNI), que permite identificar el nombre del servidor solicitado durante el establecimiento de una conexión.

ECH cifra esta información, impidiendo que pueda ser examinada fácilmente desde la infraestructura del proveedor de acceso. Como consecuencia, los sistemas de filtrado basados en identificar dominios mediante SNI pierden efectividad.

ECH llevó a LaLiga y Telefónica a recurrir al bloqueo por IP

El impacto de esta tecnología ya había quedado patente en España en el conflicto relacionado con los bloqueos solicitados por LaLiga y Telefónica para combatir la distribución no autorizada de contenidos audiovisuales.

El estándar ECH fue desarrollado durante cerca de siete años con el impulso de compañías como Apple, Cloudflare y Fastly, con el objetivo de mejorar el cifrado y reforzar la privacidad de las conexiones web.

Incluso cuando la tecnología todavía se encontraba en fase de desarrollo, algunos de los principales navegadores y redes de distribución de contenidos comenzaron a activarla de forma predeterminada.

Este cambio afectó directamente al procedimiento que LaLiga y Telefónica venían utilizando para identificar determinados servicios.

Ambas entidades habían recurrido a proveedores de internet para impedir el acceso a plataformas que distribuían sus contenidos sin autorización. El sistema se apoyaba, entre otras técnicas, en la inspección del SNI para determinar el nombre del servidor solicitado por el internauta.

Con ECH, esa información pasó a estar cifrada.

El bloqueo de direcciones IP gana protagonismo

Una resolución judicial que permitió avanzar hacia el bloqueo de direcciones IP describió así las consecuencias de ECH:

“Internet service providers (ISPs) can no longer inspect the SNI-related information necessary to implement blocking,”

La imposibilidad de identificar determinados destinos mediante SNI favoreció el uso del bloqueo por dirección IP como alternativa. Javier Tebas recurrió posteriormente a esta posibilidad contra direcciones asociadas a conocidas redes CDN, una práctica que generó controversia por sus posibles efectos sobre servicios ajenos al contenido perseguido.

La activación generalizada de ECH en Android puede aumentar todavía más la dependencia de este método cuando se pretende restringir el acceso a determinados servicios.

El bloqueo por IP plantea daños colaterales

El principal problema es que una dirección IP no siempre corresponde a una única página web. Debido a la escasez de direcciones disponibles y al funcionamiento de las grandes infraestructuras de alojamiento y distribución de contenidos, una misma IP puede ser compartida por cientos o incluso miles de dominios.

Bloquear una dirección completa puede provocar, por tanto, que páginas legítimas y sin relación con el objetivo inicial también queden temporalmente inaccesibles.

La expansión de ECH refuerza la privacidad de las comunicaciones en Android, pero también modifica el escenario técnico de los bloqueos en internet. A medida que el protocolo se extienda entre dispositivos y aplicaciones, los métodos basados en inspeccionar nombres de dominio perderán eficacia, mientras que el bloqueo por IP podría ganar peso pese al riesgo de afectar a servicios legítimos que comparten la misma infraestructura.

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