La rápida incorporación de la inteligencia artificial (IA) y la digitalización de los servicios sanitarios están transformando la atención médica en España y Europa. Sin embargo, estos avances también incrementan la exposición de hospitales, centros de salud y empresas del sector a ciberataques, mientras las nuevas exigencias regulatorias europeas obligan a reforzar la protección de los datos clínicos y la continuidad asistencial.
Los ciberataques al sector sanitario aumentan un 42 % a escala mundial
Según el informe de ciberinteligencia de Secure&IT correspondiente a 2025, se registraron 7.979 ciberataques en todo el mundo, un 42 % más que el año anterior. De ellos, 535 afectaron al sector sanitario, lo que representa aproximadamente el 7 % del total.
Estas cifras sitúan a la sanidad entre los sectores más expuestos a las amenazas digitales, junto con los servicios, la industria y las entidades financieras.
El impacto económico también resulta considerable. El informe Cost of a Data Breach 2024, elaborado por IBM, señaló que el sector sanitario registró el mayor coste medio mundial por filtración de datos, superior a los 10 millones de dólares, equivalentes a cerca de 8,5 millones de euros según la referencia utilizada.
Por su parte, la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (ENISA) identifica a las organizaciones sanitarias como objetivos relevantes de los ataques de ransomware, capaces de bloquear sistemas esenciales y comprometer información confidencial.
La digitalización sanitaria amplía los riesgos de seguridad
La transformación digital ha permitido mejorar los diagnósticos, agilizar los procedimientos médicos y facilitar el acceso a los servicios sanitarios. No obstante, también ha multiplicado los posibles puntos de entrada para los ciberdelincuentes.
Historias clínicas y dispositivos médicos conectados
Los sistemas de historia clínica electrónica almacenan grandes cantidades de información personal y médica especialmente sensible. Su vulneración puede provocar filtraciones de datos, interrupciones asistenciales y pérdidas económicas.
Asimismo, los sistemas de archivo y comunicación de imágenes médicas, conocidos como PACS, desempeñan una función esencial en el diagnóstico. Un ataque contra estas plataformas podría dificultar el acceso a pruebas clínicas o alterar su disponibilidad.
A ello se suma la creciente utilización de dispositivos médicos conectados, aplicaciones hospitalarias y servicios de telemedicina, que introducen nuevos desafíos relacionados con la autenticación, la privacidad y la protección de las comunicaciones.
Secure&IT advierte de que los incidentes registrados contra fabricantes de dispositivos médicos y las filtraciones de información clínica demuestran que estas amenazas ya tienen consecuencias reales.
La inteligencia artificial transforma la defensa y las amenazas digitales
La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta importante para detectar actividades sospechosas, analizar grandes volúmenes de información e identificar posibles ataques antes de que provoquen daños mayores.
Sin embargo, los ciberdelincuentes también aprovechan esta tecnología para automatizar operaciones maliciosas, desarrollar campañas de phishing más convincentes y localizar vulnerabilidades con mayor rapidez.
El uso de IA generativa sin controles incrementa la exposición
Los análisis de Secure&IT indican que casi una cuarta parte de las organizaciones utiliza herramientas de inteligencia artificial generativa sin mecanismos formales de supervisión.
Esta situación aumenta el riesgo de divulgación accidental de información confidencial y de tratamiento inadecuado de datos personales.
En el ámbito sanitario, las consecuencias pueden resultar especialmente graves. La interrupción de un sistema hospitalario, la modificación de información médica o la indisponibilidad de servicios esenciales pueden afectar directamente a la atención y seguridad de los pacientes.
Por ello, los especialistas consideran fundamental incorporar medidas de protección desde el diseño de las soluciones tecnológicas, en lugar de añadirlas después de su implantación.
La normativa europea eleva las exigencias de ciberseguridad sanitaria
La Unión Europea está reforzando su marco regulatorio para mejorar la resiliencia digital de los sectores considerados críticos, incluida la sanidad.
Directiva NIS2 y obligaciones para los centros sanitarios
La Directiva NIS2 establece requisitos relacionados con la gestión de riesgos, la seguridad de proveedores, la continuidad operativa y la comunicación de incidentes.
En España, su transposición completa al ordenamiento jurídico nacional sigue pendiente de aprobación definitiva, según la situación descrita en octubre de 2026.
En julio de ese año, la Comisión Europea remitió a España al Tribunal de Justicia de la Unión Europea por no haber notificado la transposición íntegra de la directiva.
Mientras se concreta su aplicación nacional, las organizaciones sanitarias deben preparar sus procedimientos y sistemas para cumplir las nuevas exigencias.
Reglamento de Inteligencia Artificial y Espacio Europeo de Datos de Salud
El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial establece obligaciones para determinados sistemas considerados de alto riesgo, incluidos algunos relacionados con productos sanitarios.
Entre sus principales requisitos figuran la gestión de riesgos, la calidad de los datos, la trazabilidad, la supervisión humana y el seguimiento del funcionamiento de los sistemas. Su aplicación se desarrolla mediante un calendario escalonado.
Paralelamente, el Espacio Europeo de Datos de Salud introduce un marco para facilitar el acceso, intercambio y utilización de información sanitaria electrónica dentro de la Unión Europea.
Su implantación progresiva exigirá combinar la interoperabilidad de los sistemas con garantías de privacidad, seguridad y control de acceso.
La protección de los pacientes, prioridad de la transformación digital
La convivencia entre tecnologías modernas, infraestructuras antiguas y dispositivos interconectados representa uno de los principales desafíos para hospitales y organizaciones sanitarias.
Frente a este escenario, resulta necesario establecer mecanismos permanentes de evaluación, supervisión y monitorización de los sistemas digitales y de inteligencia artificial.
La innovación tecnológica puede mejorar la eficiencia y la calidad de la atención médica, pero requiere medidas de seguridad adaptadas a los nuevos riesgos.
En definitiva, reforzar la ciberseguridad sanitaria ya no constituye únicamente una necesidad tecnológica, sino una condición esencial para garantizar la continuidad asistencial, proteger los datos clínicos y preservar la seguridad de los pacientes.

Gabriel Lozano es colaborador de Teleorihuela.com y se dedica a informar sobre temas de actualidad que impactan a los lectores. Su trabajo abarca noticias, política, economía, tecnología, deportes, entretenimiento y estilo de vida. Se enfoca en ofrecer información clara, equilibrada y fácil de comprender, con atención a los acontecimientos más relevantes del momento. Su objetivo es acercar a la audiencia contenidos útiles, actualizados y de interés, manteniendo un enfoque informativo y cercano.

