El Relato

Asistimos en estos tiempos a la política de la mentira. Pero no a una mentira de política, que sería como el ejercicio de otra cosa distinta a lo que es atender los compromisos adquiridos con los ciudadanos, sino a una verdadera y auténtica política de la mentira, esto es, a falsear la realidad y los hechos sin rubor ni pudor alguno, sin ninguna clase de justificación o pretensión de acomodarse a circunstancias sobrevenidas. No se trata ya de que quien gobierna pretenda que veamos las cosas de otro modo, sino de que, siendo las cosas como son, simplemente nos plantan ante nuestras narices una burda falsedad, extendiendo la mentira de hoy a los hechos del pasado, exigiéndonos no ya que creamos fielmente, por la dificultad que ello encierra a poco que con un ejercicio de mera crítica se hurgue en esa costra de artificio absoluto, sino que no discutamos lo que con tono mesiánico se nos propone, o impone, precisamente como un dogma de fe. O nos lo creemos, o estamos condenados.

Porque mentira es que este Gobierno de PSOE y Podemos haya derogado una maldita reforma laboral de 2012 acabando así con los recortes sociales que llevan años denunciando. Y es falso porque hasta hoy la flamante Ministra de Trabajo Yolanda Díaz, gallega de Esquerda Unida, solo ha anunciado que, vaya por dios, esa derogación total que prometieron y que llegaron a pactar socialistas y morados “no es técnicamente posible” (¿se acabó la ideología?). De hecho, la única derogación hasta este momento ha sido la del artículo 52 d) del Estatuto de los Trabajadores, que ha sido vendida por el gobierno de progreso como el fin de algo tan antisocial como una causa objetiva de despido de un trabajador por acumulación de bajas médicas justificadas … Pero es que aquella reforma del 2012 lo que hacía realmente era introducir una salvedad a la entonces ya existente posibilidad de despido por acumulación de bajas médicas: la de las personas sometidas a un tratamiento médico de cáncer o enfermedad grave, algo no previsto desde que el artículo 52 d) existía como tal. Y lo curioso es que esta causa de despido objetivo, precisamente restringida en su aplicación por esa reforma de 2012, ya aparecía en el texto refundido del Estatuto de los Trabajadores de 1995. Y adivinen quién gobernaba en España en 1995 … Efectivamente, los socialistas con Rodríguez Zapatero al frente y siendo Ministro de Trabajo nada menos que José Antonio Griñán, socialista entonces y condenado hoy por los ERE de Andalucía a seis años de cárcel.

Como igualmente mentira es esa pretendida solución del actual gobierno de liberación de PSOE y Podemos a la violencia machista haciendo depender del consentimiento de la víctima que exista una agresión sexual. No, esto no es nada nuevo, y siempre ha sido así. Es más: el pretendido avance que, según todo apunta en la proyectada nueva ley del “solo sí es sí”, supondrá en breve la desaparición de las diferencias criminológicas entre abuso sexual y agresión sexual no supondrá ningún tipo de progreso. La distinción entre ambos tipos penales, abuso y agresión, fueron introducidas en el Código Penal español por una reforma del mismo patrocinada por un Gobierno socialista, de nuevo el de Rodríguez Zapatero, siendo Ministro de Justicia Juan Alberto Belloch. En ese nuevo código penal se distinguía por primera vez entre “agresiones” y “abusos” sexuales, si bien la inicial distinción entre “violación” y “agresión sexual” aparece originalmente en la reforma del Código Penal de 1973 llevada a cabo por, sí señor, otro gobierno socialista, en esta ocasión el de Felipe González, en 1989, siendo Ministro de Justicia Enrique Múgica. Como se puede observar, el supuesto progreso va a suponer desandar realmente lo andado. Y me refiero a lo andado de la mano de dos gobiernos socialistas …

Y en breve tendremos otra gran mentira en forma de una Ley de Educación, la enésima, que trata de hacerse avanzar como un rodillo aplastando el derecho de los padres a la elección del modelo educativo de sus hijos. Un derecho consolidado constitucionalmente y que, si ha sido posible su ejercicio, no lo ha sido sino porque fueron justamente los socialistas, gobernando en España, quienes pusieron en marcha los conciertos educativos, quienes inventaron este instrumento para universalizar la educación, a través precisamente de la Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación (LODE), de 1985, una vez más de la mano de un Gobierno socialista, el de González, con un Ministro de Educación como José Mª. Maravall. Y será igualmente una muestra de la política de la mentira porque la promotora ahora de la nueva norma que desprecia todo lo construido, la Ministra Isabel Celaá, defensora de la educación pública, ha tenido paradójicamente dos hijas estudiando en un colegio concertado religioso católico. Una más …

Remitirnos por ello a la hemeroteca para descubrir a Pedro Sánchez prometiendo en campaña electoral recuperar el delito de celebración de referéndums ilegales, para terminar sentándose en una mesa de negociación política con quien mantiene por activa y por pasiva que su propósito es desmembrar el Estado, o recuperar al Pablo Iglesias que defendía como una ética política irrenunciable que los gobernantes vivieran como los gobernados, limitando sus sueldos públicos o manteniendo hogar en el barrio de siempre, que se trataba de distinguirse de la “casta”, para terminar viendo como esas palabras chapotean en las cristalinas y cloradas aguas de la piscina de un chalet en la sierra, es ya una anécdota. Es un auténtico chiste.

Créanme. No es que nos mientan, que lo hacen. Es que hasta ahora estábamos acostumbrados a que nos engañaran y, al pillar al mentiroso, este se revolviera en mil excusas a fin de justificar o, al menos, adornar el embuste. Había como algo en el fondo que todos sabíamos: la mentira no está bien aunque haya que recurrir a ella en ocasiones como algo instrumental. Pero ahora no. Ahora la mentira es la base y la esencia del discurso. El “relato”, lo llamamos ahora … Y lo llena todo: es un mundo paralelo y falso que nos presentan, y nos quieren hacer vivir, como real. Es más: como el único mundo posible. Y por eso créanse que este gobierno de PSOE y Podemos les ha salvado de décadas de oscuridad y opresión, porque es capaz de acabar con monstruos antisociales como los despidos que ya reguló en su día el PSOE, o con la tipificación de los delitos contra la libertad sexual que igualmente llevó a cabo hace años ese mismo PSOE, o con la escuela concertada que un día ya lejano inventó nada menos que, otra vez, el PSOE. Lo hizo el PSOE y lo criticó IU, que hoy es solo un bienpagado dentro de Podemos. El Gobierno es capaz de todo eso y más, como también de elevar las vallas en Ceuta y Melilla después de criticar siquiera que existieran tales vallas, porque la mentira, no lo duden, somos nosotros. Así es que no se les ocurra releer estas líneas. Bórrenlas de su memoria y sométanse. No me sean fachas …

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